Valle de Lerma: el crecimiento urbano sin control pone en jaque a toda la región
El Valle de Lerma atraviesa una transformación acelerada que avanza sin una planificación regional clara y amenaza la sostenibilidad territorial, productiva y ambiental de una de las zonas más estratégicas de la provincia. Con una población actual estimada en unas 130 mil personas, el crecimiento proyectado plantea serias dudas sobre la capacidad del territorio para absorber la expansión sin colapsar sus servicios básicos.
Históricamente, el Valle fue el corazón productivo de Salta, con miles de hectáreas dedicadas al tabaco, la ganadería y otras actividades agrícolas. Ese perfil se fue diluyendo con el avance de loteos privados que, en muchos casos, se desarrollan sin controles efectivos, con irregularidades dominiales y sin estudios de impacto ambiental.
El resultado es un paisaje cada vez más urbanizado, donde tierras productivas se subdividen en cientos de lotes sin garantizar agua potable, energía eléctrica, infraestructura vial ni sistemas de desagüe adecuados. Desde el área de Inmuebles de la Provincia reconocen que el incumplimiento de los estudios ambientales es una constante en este tipo de emprendimientos.
La situación se replica en distintos puntos del área metropolitana y alrededores. En Cerrillos se contabilizan alrededor de 70 loteos privados, algunos habilitados y otros en proceso, que podrían sumar unos 10 mil nuevos habitantes en los próximos años. En La Merced, sobre la ruta provincial 22, los desarrollos de gran escala se multiplican, mientras que Rosario de Lerma y Campo Quijano muestran un crecimiento similar en zonas adyacentes a rutas nacionales y provinciales.
El intendente de Cerrillos, Enrique Borelli, advirtió que el problema no es el crecimiento en sí, sino la ausencia de infraestructura y servicios que hoy no existen y que deberán garantizarse a futuro. En Campo Quijano, además, más del 50% de los barrios en expansión presenta situaciones dominiales precarias, con ventas sustentadas solo en boletos de compraventa.
El fenómeno no se limita al área metropolitana. El Carril, Chicoana y Coronel Moldes comienzan a experimentar tensiones similares. En este último municipio, el intendente Omar Carrasco alertó que, con más de 30 desarrollos privados en marcha, la población podría duplicarse en pocos años, poniendo en jaque los sistemas de agua, energía y desagües.
Sin planificación integral, controles reales y decisión política, el crecimiento desordenado amenaza con generar nuevos focos de conflictividad social, anegamientos, colapso de servicios y pérdida definitiva de suelo productivo en toda la región.
Fuente: El Tribuno