La gastronomía salteña, en crisis: caída del 40% y locales al límite
La gastronomía en Salta atraviesa una de las peores crisis de su historia reciente. La falta de turismo y la caída del consumo golpean de lleno al sector, que registra bajas de hasta el 40% respecto al verano pasado.
Según el último informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, Salta no aparece en ninguno de los rankings de ocupación hotelera durante la primera quincena de enero. El impacto es directo sobre bares, restaurantes y comercios gastronómicos.
Omar Morales, prosecretario de la Cámara Hotelera y Gastronómica de Salta, describió la situación como “crítica y sin precedentes”. “No hay gente. Ya no sabemos qué promociones hacer. El público no está”, resumió.
Pese a que Salta sigue siendo un destino accesible en comparación con otras provincias, la actividad no repunta. A los altos costos fijos —alquileres, servicios e impuestos— se suma la salida de salteños hacia otros destinos turísticos.
El ajuste ya se siente en el empleo: muchos locales funcionan con la mitad del personal que tenían hace un año. “No despedimos, pero no reemplazamos a quien se va. No sabemos hasta cuándo vamos a aguantar”, advirtió Morales. El sector espera definiciones políticas urgentes mientras intenta sobrevivir.
En este contexto, se conoció además la renuncia de Juan Lucero como subsecretario de Desarrollo y Competitividad Turística, aceptada por la ministra Manuela Arancibia, en lo que fue definido oficialmente como un “reacomodamiento” del área.