Fuerte respaldo social a la tolerancia cero en Salta y rechazo al proyecto que busca flexibilizar la ley
Una encuesta de opinión pública realizada en la ciudad de Salta mostró un amplio respaldo a la Ley de Tolerancia Cero al volante. Más del 80% de los consultados se manifestó a favor de mantener la normativa vigente, en medio de un debate legislativo que propone permitir nuevamente hasta 0,5 gramos de alcohol en sangre.
El relevamiento, realizado sobre 800 casos mediante entrevistas domiciliarias, reflejó que el 82,5% de los salteños apoya la continuidad de la ley actual, mientras que un 15,6% se inclinó por flexibilizar los límites. Un porcentaje menor no respondió o no tiene una postura definida.
El debate se reactivó a partir de un proyecto presentado en la Cámara de Diputados que propone modificar la normativa vigente desde 2014. La iniciativa plantea volver al esquema anterior, habilitando un margen de alcohol en sangre para conductores.
Desde el ámbito oficial, el rechazo es contundente. El secretario de Tránsito y Seguridad Vial de la Municipalidad de Salta, Matías Assennato, defendió la política de tolerancia cero y aseguró que no existe un nivel seguro de consumo de alcohol al volante.
El funcionario respaldó su postura con datos que muestran el impacto del alcohol en los siniestros viales. A nivel nacional, está presente en más del 22% de los accidentes fatales, mientras que en estudios hospitalarios una alta proporción de conductores heridos graves había consumido alcohol horas antes.
En ese contexto, también destacó que las políticas implementadas en la capital salteña lograron reducir significativamente los siniestros y las víctimas. Entre 2023 y 2025, los accidentes viales disminuyeron cerca de un 29% y las víctimas un 24%.
A nivel provincial, 2025 cerró con la cifra más baja de muertes viales en una década, lo que refuerza la postura de quienes consideran que la normativa actual ha tenido resultados concretos.
Mientras el debate continúa en la Legislatura, el foco sigue puesto en el equilibrio entre las libertades individuales y la seguridad colectiva, en una discusión donde el eje central es la prevención y la protección de la vida.